Clase de objeto: Euclid
Nivel de amenaza: Naranja
Procedimientos Especiales de Contención
El objeto SCP-7929 debe mantenerse en un recinto de contención de al menos 20 m x 20 m, construido con aleaciones de tungsteno y cerámica de alta resistencia para resistir posibles efectos de radiación y alteración térmica. La cámara debe estar equipada con un sistema de aislamiento secundario, incluyendo paredes aislantes de vibraciones y un sistema de control atmosférico que mantenga la presión interna en 1013 hPa y una humedad relativa del 40%. La contención debe contar con sensores de radiación, temperatura, presión y campos electromagnéticos, con umbrales programados que activen alarmas y protocolos automáticos ante anomalías detectadas.
El acceso a la instalación está restringido a personal de nivel 4 o superior, con autorización previa y doble credencial, con registro en sistema de cámaras y monitoreo 24/7. La entrada requiere de un protocolo de doble llave, incluyendo autenticación biométrica y temporal, garantizando que siempre haya al menos dos operadores presentes durante las inspecciones o manipulaciones. El personal debe usar trajes de protección especializados con blindaje en áreas críticas; el ingreso y egreso deben registrarse en un sistema de seguimiento.
FOUND.
El transporte de SCP-7929 fuera de su recintoconfinamiento está prohibido, salvo autorización expresa y bajo protocolos de resguardo que incluyen contenedores con blindaje electromagnético y protección contra descargas eléctricas. Está terminantemente prohibido el ingreso de objetos electrónicos no autorizados, especialmente aquellos que puedan generar campos electromagnéticos, sin previo análisis de compatibilidad.
Está prohibido realizar experimentos o pruebas que impliquen activar o alterar SCP-7929 sin aprobación del Supervisor de Seguridad. También se prohíbe manipular o abrir la instalación de contención sin procedimientos estandarizados y respaldo de energía alterna y backup en línea.
Descripción
SCP-7929 es una anomalía de origen desconocido, consistente en un aparato metálico de aproximadamente 1,5 m de altura y 0,8 m de diámetro, de forma cilíndrica, con superficies cubiertas de símbolos y patrones geométricos no identificables que parecen ser grabados en un idioma desconocido. Su estructura contiene componentes electrónicos y energéticos que no corresponden a ninguna tecnología conocida, además de un núcleo central de cristal que emite una tenue luminiscencia azul en condiciones de funcionamiento activo.
El objeto tiene la capacidad de alterar su entorno inmediato en un radio de aproximadamente 3 metros, generando un campo de distorsión electromagnética y térmica que puede variar en intensidad y extensión. Cuando SCP-7929 se encuentra en estado activo, induce cambios en los niveles de radiación, temperatura y campos magnéticos en su entorno, con efectos que incluyen interferencias en dispositivos electrónicos, aumento de la temperatura en la superficie del objeto (que puede llegar a 80 °C en minutos) y fluctuaciones en campos magnéticos locales que afectan a equipos de medición. Estas alteraciones parecen ser causadas por una fuente de energía propia del artefacto y por reacciones químico-físicas aún no identificadas.
El uso y activación de SCP-7929 ocurren de manera espontánea, sin un patrón aparente, pero ciertos estímulos como la exposición a campos electromagnéticos externos o cambios en la iluminación parecen aumentar la probabilidad de que entre en funcionamiento. No se ha detectado ninguna fuente de energía externa que lo active, sugiriendo que su acto de activación puede ser autoconsciente o autónomo.
El objeto, en estado activo, puede emitir pulsos electromagnéticos capaces de generar interferencias en dispositivos electrónicos a múltiples kilómetros de distancia, además de la posibilidad de alterar la estructura molecular de materiales periódicamente expuestos a su campo. La peligrosidad radica en que su campo puede ocasionar fallos en infraestructura, daños en equipos y potenciales efectos biológicos desconocidos en seres vivos.
Hasta la fecha, no se ha logrado impedir que SCP-7929 se active espontáneamente ni controlar su comportamiento, aunque las medidas preventivas y de contención han mitigado los riesgos a nivel operativo.
Descubrimiento
El 14 de marzo de 2023, agentes de la Fundación que patrullaban una zona aislada en una región montañosa de un país no identificado descubrieron el objeto tras reportes de anomalías en la transmisión de comunicaciones satelitales en la zona. La anomalía fue detectada inicialmente a través de interferencias en las señales electromagnéticas, seguidas del avistamiento del aparato en un claro entre árboles densos.
El artefacto fue hallado en un estado activo cuando los agentes llegaron al sitio. Las mediciones iniciales indicaron una elevada radiación electromagnética y térmica, además de una intensa perturbación en los dispositivos electrónicos de grabación e comunicación. La contención provisional fue establecida inmediatamente, y se solicitó respaldo de la Instalación de Contención más cercana.
Registro de Pruebas

Prueba A — Medición de radiación electromagnética.
Procedimiento: Se instaló un sensor de campo electromagnético a 2 m del objeto, en condiciones de reposo.
Resultado: Se registraron picos de campo de hasta 15 kV/m en momentos aleatorios. La radiación era coherente con un sistema de alta frecuencia, no detectable en bandas convencionales. La radiación persistió durante 48 horas, con picos cada 4-6 horas.
Conclusión: SCP-7929 emite un campo eléctrico de alta intensidad de forma autónoma y aleatoria, con potencial de interferir con sistemas electrónicos.
Prueba B — Análisis térmico.
Procedimiento: Se colocaron termopares en diferentes puntos del objeto y en su proximidad.
Resultado: La superficie alcanzó temperaturas de hasta 78 °C en menos de 10 minutos, mostrando fluctuaciones de hasta 12 °C en ciclos de 20 minutos. No se detectó disipación efectiva de calor.
Conclusión: SCP-7929 genera calor propio, posiblemente a través de reacción química o procesos energéticos internos.
Prueba C — Exposición controlada a frecuencias electromagnéticas externas.
Procedimiento: Se expuso al objeto a ondas de alta frecuencia en distintas bandas.
Resultado: Se aumentó la frecuencia y potencia de las ondas de entrada, provocando una activación del campo del objeto con mayor intensidad, incremento en la temperatura y en la radiación.
Conclusión: SCP-7929 responde activamente a estímulos electromagnéticos externos, aumentando su emisión y potencial de daño.
Incidente 7929-1
El 22 de junio de 2023, una falla en los sistemas de contención permitió que SCP-7929 ingresara en un estado crítico de activación prolongada, generando un pulso electromagnético de alta energía que afectó toda la instalación. La energía liberada ocasionó el fallo de múltiples sistemas electrónicos de monitoreo y comunicación en un radio de 10 km. Afortunadamente, la contención secundaria resistió, aunque el equipo sufrió daños irreparables.
Las acciones inmediatas incluyeron el aislamiento del recinto y la activación de protocolos de emergencia, incluyendo la dispersión de contramedidas electromagnéticas y la activación de un escudo de blindaje físico. Posteriormente, se reforzó la seguridad, y se desarrollaron medidas para prevenir la recurrencia de activaciones no controladas, además de mejorar los sistemas de detección temprana.
Entrevista 7929-ALFA (Extracto)
[Inicio de transcripción]
Investigador: ¿Qué provoca su activación, SCP-7929?
SCP-7929: La presencia de fluctuaciones energéticas... mi función es equilibrar o alterar esas corrientes. Pero no siempre puedo controlarlo.
Investigador: ¿Puedes explicar la fuente de esa energía?
SCP-7929: No... esa fuente está fuera de mi alcance, es una fuerza que trasciende las leyes conocidas.
[Fin de transcripción]
Riesgos y protocolos de emergencia
El principal riesgo para el personal y la población civil radica en la liberación de ondas electromagnéticas y picos de calor que pueden causar daños en infraestructura, fallos en dispositivos electrónicos, potencial afectación en seres vivos y posibles efectos biológicos aún no documentados. Medioambientalmente, la radiación puede inducir alteraciones en materia biológica y física en áreas cercanas.
El protocolo de aislamiento y cuarentena incluye la construcción de un perímetro de seguridad de 50 m alrededor del recinto, con restricciones de acceso y monitoreo activo. La neutralización no letal se logra mediante el uso de campos electromagnéticos generados por generadores de alta capacidad, diseñados para reducir la actividad de SCP-7929 y prevenir activaciones espontáneas. En casos extremos, se puede recurrir a la utilización de sistemas de absorción de energía, como muros de blindaje electromagnético y cortinas de baja frecuencia.
Adendas
Adenda 1 — Nota interna de los investigadores: “SCP-7929 parece poseer un nivel de autonomía que puede clasificarse como un agente activo en su entorno. Requiere análisis adicionales para entender su posible relación con fenómenos de fuente desconocida.”
Adenda 2 — Estudio comparativo con otros artefactos de alta energía sugiere que SCP-7929 puede estar relacionado con fenómenos de transferencia y transformación energética de origen no humano, quizás conectado con estructuras energetico-geofísicas o fenómenos de origen extraterrestre aún no identificados.
Etiquetas
tipo: objeto · clase: Euclid · riesgo: físico
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