Clase de objeto: Euclid
Nivel de amenaza: Naranja
Procedimientos Especiales de Contención
SCP-788 debe mantenerse en una cámara de contención con dimensiones de 10 m x 10 m x 3 m, construida con paredes de hormigón armado de al menos 50 cm de grosor, reforzada con producción de campo de energía electromagnética de baja intensidad para reducir la probabilidad de activación espontánea. La entrada debe estar asegurada mediante un sistema de doble cerradura electrónica y manual, con temporizadores que aseguren una verificación de seguridad en ambos niveles en intervalos de 4 horas.
El acceso a SCP-788 requiere autorización de al menos dos integrantes del personal de nivel 3+, quienes deben presentar credenciales biométricas y pasar por una revisión exhaustiva de los protocolos. La cámara de contención debe estar monitoreada mediante cámaras de vigilancia en tiempo real, con sensores de movimiento y detectores de radiación infrarroja que actúen como barreras de detección ante intentos de manipulación o accidentes.
FOUND.
El mantenimiento y monitoreo de SCP-788 deben realizarse diariamente. Se instalaron sensores en los alrededores para detectar cualquier cambio en su entorno que pueda indicar una posible activación o alteración. Cuando se detecte actividad inusual, el protocolo establece una intervención inmediata y la evacuación del personal no autorizado en un radio de 50 metros.
Todos los movimientos de objetos o personal hacia SCP-788 deben ser realizados en vehículos blindados especializados, equipados con blindaje antimagnético y absorción de energía para prevenir la activación accidental durante el transporte. Está terminantemente prohibido realizar cualquier alteración en los sistemas de contención o manipular directamente la anomalía sin autorización expresa del mando superior, además de que la presencia de dispositivos de comunicación inalámbrica dentro del área está prohibida.
Descripción
SCP-788 se manifiesta como una estructura con forma de cuboide de aproximadamente 1,5 m de ancho, compuesto de un material metálico desconocido que refleja la luz con alta retrodispersión y carece de superficies de ensamblaje visibles. Tiene un peso estimado de 75 kg y es inalterable ante intentos de desensamblaje o destrucción mediante técnicas convencionales. La anomalía se activa mediante un proceso que involucra la interacción con energía no especificada, la cual puede ser inducida por contacto físico, por la proximidad o por ciertos patrones electromagnéticos.
Propiedades físicas y efectos
En estado inactivo, SCP-788 permanece en calma y no exhibe ninguna percepción o respuesta aparente. Sin embargo, dentro de un radio de 5 metros, la presencia de SCP-788 genera un campo de energía que altera sensores externos, provocando interferencias en líneas de comunicación, alteración en los registros biométricos y cambios en las lecturas de campo electromagnético del entorno. La temperatura del objeto se mantiene estable en 22 °C en condiciones normales, pero puede variar en un rango de ±5 °C durante la activación, sin impacto en la integridad de la estructura.
El proceso de activación se inicia cuando una fuente de energía externa, o estímulos internos de la estructura, alcanzan un umbral aún no cuantificado. La activación provoca que SCP-788 libere un espectro de ondas electromagnéticas no identificadas, que alteran procesos cognitivos y perceptivos en seres humanos, causando síntomas como mareo, confusión y, en casos crónicos, pérdida temporal de memoria de eventos recientes. Cuando se activa, SCP-788 emite una radiación que puede perturbar dispositivos electrónicos en un radio de 50 metros.
Limitaciones y contramedidas
SCP-788 no ha demostrado tener efectos físicos directos sobre la materia inorgánica ni puede generar daño estructural en objetos sólidos, además de que no responde a amenazas físicas convencionales ni a intentos de manipulación. La anomalía tampoco crea portales o dimensiones alternas, ni produce comunicación con entidades fuera de su campo electromagnético. Sin embargo, su capacidad para afectar la percepción y cognición humana lo hace un riesgo potencial en entornos no controlados.
Indicadores observables
Durante la activación, SCP-788 puede cambiar ligeramente su reflectividad, generando destellos de luz en diferentes frecuencias. La activación también puede estar acompañada de fluctuaciones en la corriente eléctrica local y variaciones en la temperatura ambiente, aunque estos cambios no son predictivos ni constantes. La monitorización continua ha establecido que el patrón de activación presenta una latencia variable, típicamente entre 2 y 6 horas tras la exposición a estímulos específicos.
Descubrimiento
SCP-788 fue detectado inicialmente en un área de pruebas en una instalación de investigación no relacionada, en fechas aproximadas a finales de 20██. Los empleados reportaron anomalías en la comunicación y sensaciones de fatiga inexplicadas entre el personal, además de fallas técnicas en los sistemas electrónicos circundantes. La presencia del objeto fue confirmada tras inspección, cuando se halló en un estado inactivo en un depósito sellado.
El hallazgo motivó la evaluación y la posterior contención, ya que intentos previos de manipulación sin protección resultaron en alteraciones en la percepción y, en algunos casos, exposición a radiación electromagnética no identificada.
Registro de Pruebas

Prueba A — Objetivo: Evaluar los efectos de la proximidad de SCP-788 en un entorno controlado.
Procedimiento: Se colocó SCP-788 en una sala aislada, con sensores y registradores en un radio de 10 m, y se expuso a un equipo de empleados supervisados en sus actividades.
Resultado: Se detectó un patrón de alteraciones en las ondas electromagnéticas y síntomas leves en el personal, como mareo y desorientación, que desaparecieron tras alejarse del alcance.
Conclusión: La proximidad incrementa la probabilidad de activación y efectos cognitivos.
Prueba B — Objetivo: Determinar los estímulos que provocan la activación.
Procedimiento: Se sometió SCP-788 a diferentes niveles de exposición electromagnética, variando frecuencia, intensidad y duración.
Resultado: La estructura permaneció inactiva en todas las pruebas, salvo cuando se utilizó una señal en frecuencias específicas de 60-75 Hz y con una intensidad superior a 5 mT, que resultó en la activación en 12 minutos.
Conclusión: La activación requiere estímulos electromagnéticos en rangos particulares, aunque no se ha identificado un desencadenante único.
Prueba C — (si aporta) Objetivo: Evaluar la estabilidad a largo plazo.
Procedimiento: Se dejó SCP-788 en máxima exposición controlada durante 48 horas, monitoreando variables ambientales.
Resultado: Se produjo activación repetida cada 8 a 12 horas, con fluctuaciones menores en su reflectividad. No hubo daño físico en la estructura.
Conclusión: SCP-788 puede activar periódicamente sin intervención externa, generando riesgos acumulativos.
Incidente 788-1
El 14/03/20██, durante una operación de transporte, la estructura fue accidentalmente expuesta a un campo de alta frecuencia (20-100 kHz) generado por equipo de comunicaciones. SCP-788 activó en transmisión continua por 27 minutos, durante los cuales generó una serie de efectos perceptivos en el personal, incluyendo pérdida de memoria a corto plazo y sensación de despersonalización. La respuesta rápida y la evacuación de la zona evitaron heridas mayores, pero se confirmó la necesidad de protocolos reforzados. La investigación reveló que la exposición a ciertos estímulos electromagnéticos fuera de los rangos controlados puede inducir activación descontrolada, por lo que se implementaron nuevas medidas de detección con umbrales más estrictos.
Entrevista 788-ALFA (Extracto)
Investigador: ¿Puede SCP-788 afectar directamente a la conciencia?
Sujeto: (tras unos segundos de silencio) No, solo crea distorsiones en lo que percibimos. La realidad se vuelve más... difusa, pero no controla nuestras mentes. Sin embargo, si permanecemos demasiado tiempo cerca, la percepción se altera hasta el punto de ser incapaz de distinguir qué es real.
Riesgos y protocolos de emergencia
El principal riesgo asociado a SCP-788 es la modificación de percepciones humanas, lo que puede causar manipulaciones involuntarias del personal, errores en la ejecución de tareas y, en escenarios extremos, confusión mental severa. La exposición prolongada puede inducir efectos cognitivos duraderos.
Procedimientos de aislamiento incluyen la evacuación inmediata de personal no autorizado y la puesta en marcha de blindajes electromagnéticos en las áreas contiguas. La neutralización de SCP-788, en caso de fallo o activación descontrolada, requiere la aplicación de campos electromagnéticos de alta potencia que saturen o bloqueen las ondas emitidas, además de la desconexión de la fuente de energía, si es posible. La cuarentena se mantiene mediante restricciones estrictas y monitoreo constante de los efectos fisiológicos y perceptivos en el personal.
Adendas
Adenda 1 — Nota interna enviada a personal de seguridad: “La estructura puede actuar como un amplificador involuntario de impulsos electromagnéticos. No manipular sin autorización. La clave está en entender que SCP-788 no controla, solo distorsiona”.
Adenda 2 — Hipótesis emergente sugiere que SCP-788 está conectado a una forma de percepción no humana, posiblemente un fenómeno de interferencia con campos sensoriales o formas de conciencia alternativas, aunque aún no se han obtenido pruebas concluyentes. La estructura podría actuar como un mediador o catalizador de estas alteraciones.
Etiquetas
tipo: objeto · clase:euclid · riesgo:info
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