Clase de objeto: Euclid
Nivel de amenaza: Naranja
Procedimientos Especiales de Contención
El SCP-762 debe mantenerse en una cámara de contención en el Departamento de Anomalías Físicas, diseñada con paredes de acero reforzado de al menos 30 cm de espesor, recubiertas con materiales absorbentes radiactivos para reducir el impacto de posibles emanaciones. La cámara debe tener un tamaño mínimo de 10 m x 10 m x 5 m, con un sistema de ventilación cerrada y filtros HEPA y de carbono, así como sistemas de monitoreo de radiación en tiempo real. La estructura debe estar equipada con redundancias, incluyendo puertas de doble cierre mecánico y sello de 진 (sello químico) en las conexiones de ventilación. La seguridad adicional será garantizada mediante cámaras de vigilancia en ángulos múltiples y sensores de movimiento, conectados a la sala de control principal, con acceso restringido bajo credenciales de Nivel 4 o superior.
El acceso al SCP-762 requiere autorización formal, doble llave y el acompañamiento de al menos dos empleados de Seguridad entrenados en manejo de anomalías radiactivas. Todas las operaciones de mantenimiento y inspección deben ser realizadas en presencia de al menos un Supervisor de Contención y un Especialista en Radiactividad. Es estrictamente prohibido manipular o alterar cualquier componente del objeto sin autorización expresa y protocolo aprobado.
FOUND.
Está prohibido realizar experimentos con agentes biológicos, sustancias químicas o energía externa en las inmediaciones de SCP-762. Está prohibido también transportar el objeto fuera de las instalaciones de contención sin procedimientos específicos de respaldo y evaluaciones de riesgo.
Descripción
El SCP-762 es un artefacto sólido, de forma irregular, con proporciones variables, compuesto principalmente por una aleación de metales desconocidos, altamente conductores y resistentes a la corrosión. Su peso aproximado es de 75 kg y presenta un tamaño variable de 1,2 a 2,5 metros, dependiendo de su estado activo. La superficie exhibe patrones radiales y fracturaciones que desprenden pequeñas cantidades de radiación alfa y gamma, en niveles que oscilan entre 0.1 y 5 μSv/h bajo condiciones de reposo y hasta 50 μSv/h en estados de mayor actividad. La anomalía posee un campo de energía que afecta la materia orgánica y algunos metales, alterando sus propiedades físicas en un rango que no puede ser replicado por tecnología conocida.
El SCP-762 presenta un comportamiento inusual al activarse, el cual ocurre al contacto con ciertos compuestos químicos o radiaciones específicas, aunque su mecanismo de activación interno aún no ha sido completamente determinado. La manifestación de su efecto principal genera un aumento progresivo en la radiación emitida, además de modificar la estructura molecular de los materiales cercanos, provocando cambios en su densidad, elasticidad y conductividad eléctrica. La radiación puede extenderse hasta un radio efectivo de 25 metros, y su intensidad decayendo de forma exponencial a medida que se aleja del objeto.
El objeto, en su estado activo, no puede actuar como fuente de daño directo para seres humanos o animales en un radio menor a 20 metros, siempre y cuando no entre en contacto con agentes químicos específicos detectados en ciertos combustibles o contaminantes. Sin embargo, cuando se combina con estos agentes, la actividad radiactiva se intensifica notablemente, elevando el riesgo de exposición y efectos mutagénicos. Hasta la fecha, no se han registrado efectos letales en humanos en niveles de exposición consciente, pero sí se han observado mutaciones genéticas en muestras biológicas expuestas, así como daños en tejidos y alteraciones en funciones celulares específicas.
El SCP-762 no puede soportar temperaturas superiores a los 400 °C ni exposiciones a campos magnéticos superiores a 1 Tesla sin perder sustancialmente sus propiedades. Además, cualquier intento de desactivarlo mediante esfuerzos físicos o energéticos ha resultado en una redistribución de su energía hacia patrones estables, en algunos casos modificando su comportamiento a niveles más peligrosos.
Descubrimiento
El SCP-762 fue encontrado en un almacén de residuos industriales en una zona rural no revelada, tras informes de anomalías radiológicas incrementadas en la zona. La aparición coincidió con la fuente de contaminación en un depósito cercano, donde se detectaron niveles de radiación anómalos sin causa aparente. La Fundación fue alertada mediante una intervención encubierta tras detectar la fuente en un remanente de basura industrial, en la que se halló el objeto parcialmente enterrado y cubierto de residuos químicos. La recuperación se realizó sin incidentes mayores, y el área fue restringida para estudios adicionales.
Registro de Pruebas

Prueba A — Objetivo: Determinar la respuesta del SCP-762 ante distintos compuestos químicos.
Procedimiento: Se expuso el objeto a concentraciones controladas de ácido clorhídrico, gasolina y compuestos orgánicos, en un entorno sellado.
Resultado: La exposición a ácido provocó una elevación rápida en la radiación emitida, mientras que la gasolina indujo un patrón estable de liberación energética con ligeras alteraciones en su superficie. Los compuestos orgánicos no mostraron cambios en la actividad del objeto.
Conclusión: La presencia de ciertos compuestos químicos actúa como catalizador para la activación o intensificación de la radiación, y estos deben ser controlados cuando se manipule o estudie el SCP-762.
Prueba B — Objetivo: Evaluar la resistencia estructural del SCP-762.
Procedimiento: Se aplicó un esfuerzo mecánico progresivo mediante un sistema hidráulico hasta alcanzar el límite de resistencia.
Resultado: El objeto resistió esfuerzos hasta 8 toneladas sin fractura. Sin embargo, al superar esa carga, se detectaron microfracturas en la superficie y una redistribución de su energía en forma de ondas electromagnéticas.
Conclusión: El SCP-762 posee una alta resistencia, pero puede ser dañando mediante esfuerzos mecánicos considerables, lo que potencialmente provoca una liberación de energía incontrolada.
Prueba C — (si aporta) Objetivo, procedimiento, resultado, conclusión.
Se realizaron pruebas con fuentes de energía externa, incluyendo pulsos de microondas y campos eléctricos, sin efectos apreciables en el objeto, confirmando que su activación es principalmente sensible a agentes químicos o radiación específicos.
Incidente 762-1
En una operación de transferencia del SCP-762, un fallo en el sistema de cierre doble provocó la exposición accidental del objeto a una fuente de radiación gamma externa en el entorno de contención. Como resultado, se registró un aumento súbito en su actividad radiactiva, incrementando la radiación ambiente en el área a niveles peligrosos (hasta 120 μSv/h). La intervención inmediata mediante sistemas de apagado y la evacuación de personal evitó daños mayores, pero provocó la apertura parcial de la cámara. Se estableció un protocolo de respaldo para la contención de eventuales fallas, incluido un sistema de enfriamiento y bloqueo de energía en caso de emergencia. La lección más importante fue reforzar la supervisión constante de las fuentes externas y mejorar la redundancia en los sistemas de contención.
Entrevista 762-ALFA (Extracto)
[Inicio de transcripción]
Investigador: ¿Qué desencadena la activación del SCP-762?
Sujeto/Testigo: Tiene que ver con la presencia de compuestos químicos específicos. Cuando detecta ciertos materiales, empieza a liberar energía. No es solo radiactividad; parece que cambia su estructura para adaptarse a los agentes.
Investigador: ¿Y puede activarse sin esa presencia?
Sujeto/Testigo: A veces, sí, pero mucho más lentamente. La mayoría de las veces necesita un estímulo químico o radiológico. Es como si tuviera un sensor interno que responde a ciertos elementos.
[Fin de transcripción]
Riesgos y protocolos de emergencia
Los principales riesgos asociados al SCP-762 incluyen la exposición radiológica prolongada, posibles mutaciones en personal expuesto y daños estructurales en las instalaciones. La exposición por encima de 50 μSv/h en un período de más de 4 horas puede generar efectos secundarios leves, mientras que exposiciones mayores a 200 μSv/h conllevarán riesgo de daño celular y mutágeno. En casos de brechas de contención, se requiere la cuarentena inmediata del área, la evacuación del personal no autorizado y la implementación de medidas de descontaminación física y radiológica. Protocolos de neutralización incluyen enfriamiento con gases inertes o absorción con materiales altamente absorbentes de radiación, evitando siempre cualquier intento de desactivación mecánica o energética directa que pueda provocar liberaciones peligrosas.
Adendas
Adenda 1 — Nota interna: Se detectó que la estructura del SCP-762 puede cambiar ligeramente en respuesta a cambios en la composición química ambiental, en particular cuando se expone a ciertos solventes orgánicos. Se recomienda mantener un control estricto sobre estos ambientes para evitar activaciones no deseadas.
Adenda 2 — Hipótesis: La naturaleza de SCP-762 podría estar relacionada con procesos de formación mineral o fenómenos geológicos en sistemas extremos, dado que en regiones volcánicas o sumergidas se han identificado patrones similares de radiación y estructura. Sin embargo, no hay datos concluyentes, permaneciendo como línea de estudio a futuro.
Etiquetas
tipo: objeto · clase:euclid · riesgo:bio
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Ítem #: SCP-762 puedes visitar la categoría Artefacto.


