Clase de objeto: Euclid
Nivel de amenaza: Naranja
Procedimientos Especiales de Contención
El SCP-3399 se encuentra en una instalación subterránea de al menos 50 m de diámetro, construida con capas redundantes de aleación de titanio y hormigón de alta resistencia, con un sistema de sellado hermético para evitar la liberación no controlada de la anomalía. La cámara principal se mantiene en un ambiente controlado con temperatura de 20 ± 2 °C y humedad relativa de 45%. La estructura cuenta con sistemas redundantes de ventilación, control atmosférico y detección de gases que activan alarmas en caso de anomalías o fallos en la contención.
El acceso está restringido a personal de Clase 4 o superior, con autorización precedida por doble llave física y autenticación biométrica en un espacio de doble cerradura. Todo el personal debe estar equipado con dispositivos de monitoreo de exposición y equipo de protección compatible con la anomalía. La vigilancia visual se mantiene mediante cámaras termográficas y de alta resolución, con grabación continua que se revisa en intervalos regulares y en incidentes.
FOUND.
El monitoreo de SCP-3399 incluye sensores de radiación, vibración, temperatura y campos magnéticos, diseñados para detectar cambios en sus parámetros internos. Las alarmas automáticas activan protocolos de confinamiento en caso de que se detecte una brecha o un incremento en la actividad, incluyendo el sellado de la instalación y la activación de drones de respuesta.
Está estrictamente prohibido intentar interactuar físicamente con SCP-3399 fuera de las intervenciones autorizadas bajo protocolos específicos. Está prohibido también ingerir, inhalar o manipular cualquier material proveniente de su entorno interno sin protección adecuada.
Descripción
El SCP-3399 es una estructura extraterrestre con forma de esfera de aproximadamente 3,5 metros de diámetro, compuesta principalmente por un material desconocido que exhibe propiedades tanto metálicas como cristalinas. La superficie presenta patrones geométricos en relieve que parecen formar un código o mapa, detectable mediante análisis espectroscópico. Su origen es incierto, aunquese considera que su diseño sugiere tecnología alienígena avanzada.
El objeto emite un campo electromagnético de baja intensidad en estado de reposo, el cual aumenta de forma significativa durante fases de alta actividad (activaciones o cambios en su entorno). Cuando esto sucede, SCP-3399 pequeña y rápidamente altera su masa interna, haciendo que su estructura cambie de forma y, en ocasiones, produzca una serie de ondas que parecen propagarse en patrones específicos en el espacio circundante.
El rango de efectos se activa en presencia directa, a menos de 2 metros del objeto, y se manifiesta en la alteración de la percepción sensorial, la desconexión temporal del sentido del tiempo y la distorsión de la percepción espacial. La anomalía también puede inducir cambios fisiológicos en organismos humanos cercanos, incluyendo dolor localizado, mareo y alteración de funciones neuronales. Sin embargo, estos efectos no son permanentes y varían en intensidad.
El SCP-3399 NO puede ser destruido por medios convencionales y no ha mostrado signos de envejecimiento o deterioro en el tiempo. Sus límites internos parecen ser un sistema autónomo que responde a las variaciones del ambiente externo, posiblemente para mantener su integridad. La estructura interna contiene un núcleo de energía de alta densidad, capaz de ser detectado a través de resonancia electromagnética, y que parece actuar como un generador o fuente de energía principal.
La anomalía presenta ciertos límites: cuando es expuesta a campos electromagnéticos externos de alta intensidad o a ciertos patrones de radiación, el comportamiento aumenta en intensidad y frecuencia, lo cual incrementa el riesgo de brechas en la contención. La manipulación sin protocolos adecuados resulta en la activación involuntaria de su mecanismo de respuesta, causando mayor distorsión en su estructura y en la percepción de los observadores.
Descubrimiento
El SCP-3399 fue descubierto en una región desértica del hemisferio norte durante una operación de vigilancia atmosférica de rutina en [CENSURADO], en aproximadamente 2019. La estructura fue detectada tras una serie de anomalías en patrones de radiación y ondas electromagnéticas en una zona donde no se reportaron incidentes humanos previos. La primera observación comenzó con la detección de fluctuaciones en las señales de satélites y sensores de campo cercano.
Las actividades iniciales de investigación detectaron cambios en la percepción sensorial de los agentes desplegados, además de reportes de un “campo de interferencia” en las cercanías. En un esfuerzo coordinado, se estableció un perímetro de seguridad, y en una operación de recuperación, se lograron asegurar las instalaciones y contener el objeto en una cámara preparada específicamente para ello.
Registro de Pruebas

Prueba A — Objetivo: Determinar el rango de activación y efectos perceptivos.
Procedimiento: Se colocó un sensor de proximidad a 1 m de SCP-3399 y se monitoreó en un periodo de 72 h.
Resultado: Se observó un incremento en la intensidad de su campo electromagnético cada 26 h, acompañado de distorsión de las lecturas de movimiento y percepción espacial en los sensores. Los agentes cercanos informaron mareos leves y visión doble durante estas fases.
Conclusión: La activación tiene un patrón cíclico, y la percepción humana se ve afectada en rangos menores a 2 m.
Prueba B — Objetivo: Evaluar la respuesta ante campos electromagnéticos externos.
Procedimiento: Se generaron pulsos electromagnéticos en un rango controlado a 1,5 m del SCP, variando intensidad y duración.
Resultado: Se produjo una amplificación de la actividad interna del SCP, con aumento en la distorsión del espacio y en la emisión de ondas. La estructura mostró cambios superficiales microscópicos, pero mantuvo su integridad estructural.
Conclusión: La estructura reacciona positivamente a ciertos estímulos electromagnéticos, lo que sugiere un mecanismo de realimentación interno.
Prueba C — (si aporta) Objetivo: Observar cambios en su campo de energía en diferentes condiciones ambientales.
Procedimiento: Se expuso a variaciones de temperatura y humedad, sin alterar la estructura.
Resultado: Se detectó que temperaturas superiores a 30 °C y humedad de 70% provocaban aumento de las emisiones energéticas, así como cambios en patrones internos.
Conclusión: Las condiciones ambientales influyen en su comportamiento, posible relación con su fuente energética.
Incidente 3399-1
El 12 de agosto de 2021, durante un procedimiento de mantenimiento de rutina, un fallo en la red de respaldo provocó un aumento súbito en la energía interna de SCP-3399, generando una explosión de ondas y un aumento en la intensidad de su campo. La estructura sufrió una brecha de aproximadamente 0,75 m en su superficie, lo que llevó a una contención temporal. A pesar de ello, no hubo pérdida de integridad total; la estructura se reensambló en menos de 3 horas mediante un proceso de autorreparación automatizado. Se reforzaron los protocolos y se desarrollaron nuevos sistemas de monitoreo de emergencias.
Lecciones aprendidas incluyen la necesidad de redundar las redes de energía y refinar los protocolos de respuesta temprana ante actividades internas anómalas. La brecha fue cerrada sin liberar material peligroso o energía descontrolada, pero aumenta la conciencia sobre los riesgos de una falla en su sistema de contención.
Entrevista 3399-ALFA (Extracto)
[Inicio de transcripción]
Investigador: ¿Cuál es la función principal del SCP-3399 según su propia estructura?
Sujeto: No poseo conocimientos en términos humanos. Solo respondo cuando estoy en equilibrio. La estructura necesita mantener la integración para preservar su forma y energía. La alteración de mi estructura desencadena la respuesta, agrupando las energías internas para reequilibrar su sistema.
Investigador: ¿Qué sucede cuando se activa a niveles excesivos?
La gestión de la energía se vuelve descontrolada, causando distorsiones en el entorno y en los sensores cercanos. La estructura intenta reequilibrarse, pero la sobrecarga puede ocasionar fallos en la contención o brechas temporales.
[Fin de transcripción]
Riesgos y protocolos de emergencia
El principal riesgo radica en la activación descontrolada, que puede ocasionar la liberación de energía o anomalías en el entorno. La exposición prolongada o interacción directa puede causar efectos fisiológicos adversos en personal y seres vivos cercanos.
Las acciones de contención de emergencia incluyen la activación inmediata del protocolo de aislamiento con sellado hermético, la evacuación del personal en un radio de 50 m y la utilización de generadores de campo electromagnético para disminuir la intensidad de las emisiones. La neutralización total mediante métodos físicos o energéticos no ha sido efectiva; por tanto, se utilizan herramientas de control remoto y bloqueo electromagnético localizado.
Las cuarentenas se mantienen indefinidamente, con monitoreo constante para detectar cambios en su comportamiento o manifestaciones inesperadas que puedan comprometer la seguridad del personal y el entorno.
Adendas
Adenda 1 — Documento interno de evaluación: Se incluye un esquema esquemático de la estructura interna, presentado en un informe digital, que muestra patrones internos de energía y posibles áreas de autoevaluación o reparación.
Adenda 2 — La correlación más evidente con eventos atípicos en la región sugiere que SCP-3399 puede ser un artefacto de origen alienígena, diseñado para mantener una fuente de energía desconocida. La naturaleza de su estructura y comportamiento refuerzan la hipótesis de que la anomalía actúa como un mecanismo de estabilización en presencia de tecnologías muy avanzadas no humanas.
Etiquetas
tipo: objeto · clase: Euclid · riesgo: físico
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